Te empecé con un propósito: volver a vivir con plenitud.
Con mucho miedo, me abrí a nuevos campos e intenté no bloquearme tanto, pero los inicios fueron duros, ¿cómo iba a saber que todo se iba a transformar de un modo, para mí, inimaginable?
En seguida llegaron los frutos de mi determinación, tan pronto como que, en enero, ya había conocido a la persona que acabaría por darle la vuelta a mi vida. Tantas coincidencias solo compartiendo una conferencia y un café...
No voy a contar los pormenores de mi vida, prefiero, como otras veces, agradecer lo vivido. Aún a riesgo de dejarme cosas en el tintero y omitiendo deliberadamente otras a las que no quiero dar más espacio del que ya tuvieron.
Nunca agradeceré lo suficiente a Ramón y Miguel Ángel aquel encuentro que me motivó al cambio. Muchas veces he pensado en qué sería de mi vida hoy sin aquel día.
A mis amigos del colegio, que un año más fueron sustento en las penas y, por primera vez en mucho tiempo, testigos y participes de mis muchas alegrías. Veros tan felices por mí ha sido una nueva forma de sentiros cerca.
A los que seguís siendo mis hermanos aunque yo ya no esté tan presente. Sigo sintiéndoos familia y referencia en mi vida.
A Raquel, que está en casi todos los grupos anteriores, no se que no agradecerle, en fin... Y también a los suyos que también son míos.
A Stella allá donde se encuentre, esta vez por haberme dejado tan claro siempre que quería que yo volviera a ser feliz por encima de todo. Me lo pusiste muy fácil.
A mi familia y, en particular, ya que este año son los dos mayores de edad, a Irene y a Diego. Por seguir luchando, y no siempre es fácil, por salir adelante y afrontar la vida con sentido. Y por asumir con tanta generosidad y naturalidad mi nuevo proyecto de vida, que también es vuestro y tanto os implica. Os quiero.
Y termino con la persona que lo ha cambiado todo en este 2025: Silvina. Dejo casi todo para lo íntimo. Solo decir de nuevo que es un milagro que dos como nosotros hayamos coincidido en el espacio y el tiempo. Además, en el inicio de nuestras versiones 2.0. Ínfimas probabilidades, pero aquí estamos y los milagros así no se pueden dejar pasar. Gracias, no hay palabras suficientes.
Os deseo a todos un 2026 lleno de amor. Que es lo único que importa.